miércoles, 7 de octubre de 2015

Murphy y otras leyes

Llevo dos días maravillosamente terribles, en los que si algo puede salir mal, sale peor.

Me levanto ayer martes, veo el despertador y oh oh, yo hoy iba a madrugar. Pues nada, ducha, comer y a clase. Porque aquí se come a las 12am, tampoco os creáis. 
Llego a clase y pasan los minutos, la profesora no va a venir, genial. De vuelta a casa.
Pero me acuerdo de que llevo la mochila casi vacía y decido ir al super antes. Allá que compro de todo lo más pesado que puedo y un poco más, voy a pagar y no está la tarjeta. "Bien Aida, quién te mandaría cambiar de bolso y cartera a última hora". Da igual, billete y next.
Camino a casa con la mochila llena, entre botes de mermelada, galletas integrales, berenjenas y filetes. Aprovechando que había oferta. Y de paso en una mano una lechuga y en la otra las manzanas (que no cabían en la mochila).
Todo genial, llego a casa, vacío la mochila en el portal para encontrar las llaves pero... Murphy.
No tengo llaves, genial.
Como buena scout que no he sido nunca, me las apañé para colarme en el edificio (seguridad, dónde) y esperar en la puerta a que alguno de mis compañeros volviera. Porque somos 5 en el piso. Pero no había nadie.
Aquí yo en el rellano, hola vecinitooooss
*Creo que he subido dos niveles al HungrySharkEvolution mientras esperaba*

(Y después me puse a estudiar y el día no mejoró por ello.) 


Y LLEGAMOS A ESTA MAÑANA:
Hoy el despertador sonó a su hora, me preparé y salí por la puerta para llegar a tiempo (gracias papi, por enseñarme que no se puede ir a una oficina a última hora) -y con antelación- a la entrega del acuerdo de estudios Erasmus. Esto es, nos mandaron un correo diciendo que teníamos que ir a la oficina a entregarlo, que el plazo se acaba este viernes. 

Lo que pasa  aquí es que la oficina d Bienvenida trabaja con cita previa, cita previa que tienes que pedir un mes antes. Y nadie lo sabía. Y todos recibimos el email a la vez y las citas las daban para finales de mes, por lo que nos dejaron ir sin cita.
Llego allí, hora de apertura de puertas (09:30) y empiezan las excusas, "es que sólo puede atender a 7 personas sin cita por día" "es que vais a ser muchos", bueno, yo entré en esa lista de 7. Y me atendieron a las 12:10.............
Party hard
Yo pensaba llegar a clase.. Ilusa de mí.

Consigo entregar los papeles, todo bien, todo correcto. Pregunto por la tarjeta de la universidad porque llevo aquí un mes y debo ser la única sin poder entrar en la bilioteca y la respuesta es:
Ahh es que hubo un error en tu registro... Y bueno... La foto... Haz el registro de nuevo con la foto. Y que sea hoy, mejor.
(...)
[[Ya lo solucioné, después del cabreo]]

Y me fui a comer con la señorita Juliana que también había venido a la oficina:
Aire libre por fin.
Y después de despedirnos me perdí, sí, entre dos calles. Dos y paralelas y enormes y súper obvias. Pues me perdí buscando una tienda. Fue tan gracioso y hacía TANTO calor hoy en Venezia que me vi obligada (y con la excusa perfecta) de parar y tomarme un helado de nocciola:
Gelateria GROM, quéharíayosinti
Hice los recados que me quedaban y conseguí sitio en el autobús, por lo cual la racha iba mejorando. Al llegar a casa estaba inspirada (y tenía que estudiar) así que me salió la vena repostera. El resultado genial, después de hacer que el piso se quedara a oscuras por tener demasiadas cosas enchufadas a la vez, pero valió la pena. Buon appetito!


Arrivederci!

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